Tu utopía
de la escritora de Corea del Sur Bora Chung se compone de ocho relatos que
pertenecen sin que quepa lugar a dudas al género de ciencia ficción. Lo que
sorprende es que haya sido publicado por una editorial al margen del género
como Alpha Decay. También sorprende que lo haga con una portada bastante
arriesgada, que es una manera eufemística de decir que poco atractiva. La
pregunta que surge de inmediato es qué poseen estos relatos para que se haya
fijado en ellos. No quiero que esto se interprete como una crítica, en
absoluto, todo lo contrario. Si me hago la pregunta, es porque me gustaría
saber qué les ha hecho decidirse por esta escritora de entre todos los autores
de ciencia ficción que podrían haber elegido, tanto nacionales como del resto del mundo.
El libro
comienza con los dos relatos más decepcionantes de la colección. Tanto Centro
de investigación de la inmortalidad como Conocerla adolecen de los
mismos fallos. Se trata de textos escritos de una manera atropellada, el
resultado es una concatenación de acciones sin demasiada relación entre sí. Sin
apenas dar respiro al el lector, éste tiene que hacer frente a todo ese chorro
de datos en un contexto en el que uno nunca sabe si los personajes jugarán un
papel relevante en la historia o no. Para colmo de males, las dos historias
terminan yendo por derroteros del todo imprevisibles, como si Chung no tuviera
claro cuando comenzara a escribirlos lo que quería contar.
El final del viaje es al menos más entretenido. No es una historia del
todo original, pueden encontrarse elementos comunes con Supervivencia,
relato que escribió John Wyndham en los años cincuenta, en el que los
tripulantes de una astronave esperan en el espacio a ser rescatados pero no
disponen de suficientes provisiones hasta que llegue la ayuda. La escritora
coreana urde una trama mucha más alocada y cruenta que incluye caníbales pero
que a pesar de todo no logra el impacto final que consiguió Wyndham.
Con el relato Un matrimonio muy ordinario
empiezo a comprender por dónde van los tiros con esta escritora. La historia
trata de un hombre que comienza a desconfiar de su mujer con la que lleva
casado varios años. Un día, debido a una serie de llamadas telefónicas a las
que ella atiende en un idioma que nunca había oído antes, el marido sospecha
que no es quien dice ser. Como en el cuento anterior no puede decirse que la
idea sea del todo original, lo que hace Chung es darle una vuelta de tuerca más
y descolocar al lector. Autores como Richard Matheson, Fredric Brown o Robert
Sheckley, clásicos de la ciencia ficción breve, hicieron lo mismo, con derroche
de ingenio y rigiéndose por una lógica irrebatible. Con algo menos de
coherencia y de ingenio Chung aspira sesenta años después a lo mismo en una colección al margen del género.
No encuentro que sus relatos sean un «espejo lúcido y perturbador de nuestras
propias distopías» ni tampoco «una invitación a cuestionar la utopía prometida»
como dice la contraportada, no percibo nada de eso, desde mi punto de vista son
puro divertimiento, lo que me parece estupendo. Pero una editorial «sería» no
puede quedarse sólo con eso y tiene que justificarse.
Maria,
gratia plena parte de una idea interesante, la posibilidad de extraer imágenes
del cerebro de una persona, en este caso para resolver un crimen. El relato no
estaría mal pero no acabo de entender a qué viene el «María, llena eres de gracia» que repite
constantemente uno de los personajes ni tampoco la relación con la sonda
Cassini.
En el conocido cuento de Ray Bradbury, Vendrán
lluvias suaves, las máquinas continúan funcionando tras
la desaparición de la vida humana. Algo similar sucede en el sexto relato de
Chung, titulado Tu utopía. El escritor estadounidense hace que todo
suceda entre las cuatro paredes de una casa, la autora coreana por el contrario
nos monta en un coche inteligente para mostrarnos la devastación del mundo.
Menos poético que el relato de Bradbury y más acorde con los tiempos que corren
pero resultón.
Sin embargo, el relato que me ha parecido más
redondo de toda la colección es One more kiss, dear. Curiosamente es uno
de los más sobrios y menos alocados del libro. En esta ocasión la autora parece
tener claro desde el principio lo que se propone contar y remata una historia
realmente conmovedora, destacable por su sencillez, sobre un ascensor
inteligente que se encariña con una anciana que vive en el edificio.
El último relato, Semilla, es uno de los
pocos de denuncia que contiene el libro. En concreto, su crítica se dirige a
las empresas dedicadas a la biotecnología y a la fabricación de agroquímicos.
Una nave con representantes de una de estas empresas llega a un planeta porque
según ellos ha violado los derechos de explotación de las tierras. Al aterrizar
se encuentran con algo muy diferente a lo que esperaban. Se trata de una fábula
ecologista, amena y con un mensaje esperanzador: la naturaleza recupera lo que
es suyo.
De la misma autora la editorial ha publicado otro
libro de relatos, Conejo maldito, que es con el que se dio a conocer
internacionalmente. No lo he leído pero por los comentarios parece que a
Chung se le va bastante la olla. Uno de los cuentos trata de una cabeza que
surge en un inodoro y que se ha formado pues de eso, sí de eso que estáis
pensando. En estos tiempos de sobreabundancia de estímulos lo que parece
valorarse es el exceso frente a la coherencia, no basta con una idea original,
tal vez porque cada vez resulta más difícil encontrar una que en verdad lo sea,
hay que acumular más de una y no importa que sean recicladas. En Tú utopía
la autora se muestra mucho más comedida, por lo que puede que decepcione a los
que disfrutaron con Conejo maldito. El libro aunque entretenido está muy
lejos de la excelencia. Me ha hecho recordar a esos autores, algunos de los
cuales he mencionado antes. ¡Qué lástima que en su momento no tuvieran una
Alpha Decay que los publicara!

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